 Juan Carlos Hidalgo analizó la situación política y económica del país / Foto Eduardo Lázaro |
Juan Carlos Hidalgo, coordinador de proyectos para América Latina del Centro para la Libertad y Prosperidad Global del Cato Institute, habló de la radicalización de la represión en Venezuela
Liliana González
Frontera
Sin hablar de escenarios posibles para no caer en la especulación, un académico del Cato Institute de Estados Unidos, en su primera visita al país evaluó la realidad venezolana destacando “niveles de intimidación, sensación de estado de persecución y la ausencia de espacios de discusión para criticar al Gobierno”.
Juan Carlos Hidalgo, coordinador de proyectos para América Latina del Centro para la Libertad y Prosperidad Global del Cato Institute, fundación con sede en Washington, DC, habló de la radicalización de la represión en un país donde “no está permitido criticar directamente a las autoridades, sin el temor a las repercusiones”.
Hidalgo visitó la entidad respondiendo a una invitación que le hiciera la organización Agenda Ciudadana, a los fines de vivir en el sitio la realidad de una Venezuela que constituye un importante experimento para evaluar los diversos rangos y áreas del quehacer político en América Latina.
Mirada a lo interno
Pese a su juventud, la profundidad del análisis se hizo presente, en una reflexión en la que la palabra “angustia” estuvo siempre presente para catalogar la realidad de esa Venezuela, de la que siempre ha leído.
“Pude ver el nivel de intimidación que sufre la gente que no está de acuerdo con el Gobierno, el constante estado de persecución, frente a las amenazas claras o indirectas por parte del Gobierno.”, dijo el catedrático.
Igualmente, comentó el coordinador de proyectos del Cato Institute que hoy día en Venezuela se “siente que no hay espacios de discusión libre y abierta y de poder criticar al Gobierno. Creo que eso es clave en una democracia sana, donde no haya temor a las repercusiones”.
Destacó la fusión existente entre el Estado y el partido gobernante, ya que “no se sabe de dónde vienen los tiros”.
Aprietos económicos
Se refirió el académico a la situación económica venezolana, la cual se encuentra en serios aprietos, ya que el gasto ha rebasado el límite de lo racional y se necesita financiamiento.
“Con la baja de los precios del petróleo, el Gobierno necesita ver de dónde saca dinero, conseguir fondos, y al parecer, según leí someramente una noticia en un periódico venezolano, ya se está hablando de comprometer los ingresos futuros de la franja del Orinoco”, reflexionó.
Paradójicamente, Hidalgo resaltó que en la medida en que se recupere el capitalismo global y se levante la economía mundial, el precio del petróleo probablemente suba, y eso le dé más aires al Gobierno venezolano.
¡¡¡Ojalá recapacite!!!
El tema electoral estuvo presente en esta reflexión, donde a su modo de ver “la gente en la oposición se ve cada vez más excluida de la opción electoral, ya que no hay confianza en el Consejo Nacional Electoral, se evidencia una abrumadora propaganda oficialista y por si fuera poco, hay amenazas permanentes de cierre de medios de comunicación.
“Plantear un escenario posible, es muy especulativo. Sin embargo, estamos viendo un aceleramiento de la represión en Venezuela y lo que ocurra dependerá mucho de hasta dónde la población diga basta. Lo que ocurra en ese momento, escapa de mi imaginación”, dijo.
- ¿La solución a esta situación podría venir por parte del Gobierno?
“Sería lo ideal, que el Gobierno recapacitara estas medidas y asumiera una posición conciliadora con la oposición, pero por lo visto, eso no va a pasar. Lo ocurrido con los gobernadores de la oposición que resultaron electos, a estos se les ha limitado su campo de acción y hasta las funciones”.
De allí, que para este investigador las elecciones parlamentarias de 2010 serán determinantes, por lo que cree que sería un gran error de la oposición boicotearlas nuevamente. Ya lo hicieron una vez y ha sido un gran desacierto.
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